Reflexiones online V: economía consciente

La economía. Esa gran aliada, o enemiga, que mueve los hilos invisibles de nuestra sociedad. En la misma balanza, empresas que, por un lado, generan mucho beneficio y, por el otro, generan mucho sufrimiento. ¿Cómo podemos transformar positivamente esta situación?

Os invito a ver el siguiente vídeo para comprender cómo el nivel de conciencia puede ayudarnos, a nivel individual y empresarial, a evitar ese sufrimiento. Porque el éxito no se basa en la competición, sino en la cooperación

La palabra economía proviene del latín, y a su vez del griego, y significa “ley de la casa”. O, lo que sería lo mismo, la economía empieza por dentro, por uno mismo, por cuidar nuestra propia casa.

El viejo paradigma de la economía se basaba en acumular (riqueza, contactos, contenidos, etc.). La nueva frontera, en cambio, apuesta por crear espacios que puedan interconectar a las personas y multiplicar así los recursos. Hemos aprendido que, si queremos sobrevivir debemos interconectarnos, cooperar en lugar de competir. Se trata, simplemente, de desarrollar riqueza a partir de nuestra capacidad de saber donar, no de acumular.

Con este telón de fondo, podríamos definir tres tipologías de manager: quién invierte en el dinero; quién centra su capital en el bienestar social; y, finalmente, quién invierte en conciencia. Si como empresa queremos mejorar la sociedad, deberemos invertir en conciencia, en meditación y en el perdón, ya que crean interconexiones. Estas son las claves para el futuro.

Os animo a ver el siguiente vídeo donde Daniel Lumera y yo mismo compartimos algunos aspectos y reflexiones sobre este tema tan controvertido, así como los siete niveles que cualquier empresa debería gestionar. La nueva economía se basa en individuos conscientes. ¡Encarnemos estos valores en la empresa!