¿Qué significa aprender a amar?

El amor es algo fundamental. Pero, la mayoría de veces, no sabemos cómo hacerlo. La mayoría de veces, sufrimos por amor. Y, si sufrimos, entonces no es amor.

Recuérdalo: si sufres no es amor. Necesitamos aprender a querer bien.

Hemos aprendido de forma errónea porque hemos aprendido a través de las películas, de cuentos infantiles, de novelas románticas, observando las relaciones de los adultos que nos rodean….

Muchas veces nos ha hecho falta un modelo positivo. Por eso, debemos desprendernos para volver a aprender. Debemos aprender a querer bien: Sí, a querer bien.

La mayoría de las personas espera a que los demás los quieran. Buscan, desesperadamente, sentirse queridas por los demás. Pero el amor nunca proviene del exterior.

Pero, ¿cómo invocarlo en nuestras vidas? ¿cómo hacerlo presente?

¿Y cómo saber si amamos de verdad? ¿Cómo diferenciar el enamoramiento del amor? ¿Cómo tener criterios para saber si la persona de la cual estoy enamorada me conviene o no? ¿Cómo potenciar y enriquecer una relación de pareja? ¿Cómo gozar y multiplicar el amor?

Y, ¿Cómo saber que una relación se ha terminado? ¿Cómo liberarse sin sufrir? ¿Cómo trabajar mi parte interior para que, al separarnos, no deje una herida?

El error más común es creer que el amor es un sentimiento. Querer no es un sentimiento. El amor no es un sentimiento.

El amor es la capacidad de sostener el hecho de que la otra persona llegue a ser quien está destinada ser. Significa apoyar, buscar el máximo bienestar, personal y el de los demás. Independientemente que me despierten sentimientos agradables o no. Por lo tanto, el amor es algo que va más allá de los sentimientos y las emociones. Querer se convierte en una decisión. Pero es necesario saber cómo sostenerla. Necesitamos herramientas del amor. Necesitamos criterios.

Debemos aprender a querer. Mientras sigamos confundiendo amor con sentimientos, nuestro amor estará siempre sujeto a los vaivenes de la vida cotidiana. Será un amor infantil, adolescente… pero no adulto.

Y en el camino hacia el amor adulto me doy cuenta que debo quererme a mí miso. Si yo no estoy lleno de amor, no podré querer. No tendré nada para compartir. Por lo tanto, también necesitamos herramientas para querernos.

Esto es lo que compartiré con quien quiera en el siguiente taller: “Aprendre a estimar”, en Lérida, el domingo 5 de febrero y en Barcelona el sábado 22 de abril. Si te interesa, eres bienvenida y bienvenido. Puedes encontrar toda la información en: http://danielgabarro.cat/cursos/cursos-vida/aprendre-a-estimar

Gracias por querer, gracias por quererte.