¡No pidas trabajo, ofrece soluciones!

¿Cuántas veces hemos escuchado que no debemos esperar que las cosas sucedan, sino hacer que sucedan? A veces, en el mundo laboral, creemos que, por el mero hecho de enviar nuestro currículum, conseguiremos un puesto de trabajo. Sin embargo, nada está más lejos de la verdad, sobre todo ahora, en estos momentos de cambios sociales tan intensos.

El otro día, un chico que había estudiado Magisterio se acercó para explicarme que había encontrado trabajo gracias a mi sistema de ortografía sin esfuerzo (lo podéis conocer en www.boiraeditorial.com). Su trabajo de fin de grado abordaba esta metodología y había decidido incluirlo en su currículum. Cuando enviaba el currículum a un centro educativo, explicaba en qué consistía el método y su deseo por aplicarlo y ayudar al alumnado a superar este problema.

Un día un centro escolar, en detectar que el chico tenía, por un lado, el conocimiento y, por otro, la iniciativa de ofrecer una solución, decidió ofrecerle un puesto de trabajo. Me decía: “gracias al hecho de ofrecer tu método a un colegio consciente de su problema ortográfico, he podido encontrar trabajo”.

Completamente opuesto sería el caso de un estudiante que envía su currículum sin ofrecer soluciones de ningún tipo. Una simple demanda de trabajo, un currículum como los demás donde, simplemente, se explicita el título de Magisterio. En este caso, cuando se dirigiese a una empresa para pedir trabajo, no comunicaría el mensaje anterior: “yo tengo un conocimiento, sé una metodología y unas técnicas concretas que pueden mejorar vuestra escuela, que pueden resolver vuestros problemas”.

Esto es aplicable a cualquier persona que se encuentre en una situación similar. Cuando queráis incorporaros al mundo laboral, debéis preguntaros: ¿qué quiero ofrecer a las empresas? ¿qué puedo y quiero dar? ¿qué problema podría resolver?

Por ello, animo a los estudiantes de Magisterio a visitar los materiales de Boira Editorial ya que ejemplifican cómo se pueden dar soluciones a problemas concretos: de ortografía, de problemas matemáticos, de memorización de las tablas de multiplicar (y de la memorización en si misma), de acentuación, etc.

Veréis como cambia el escenario cuando somos capaces de dar el salto entre pedir y ofrecer. Así pues, dejad de hacer currículos donde pedís trabajo y empezad a escribir propuestas con soluciones concretas. Y, para los que buscáis trabajo en otros ámbitos, coged esta idea y adaptadla a vuestra realidad: ¡ofreced soluciones en lugar de solo pedir un puesto de trabajo!