La situación en Cataluña: reflexiones

En los grupos de crecimiento personal y despertar espiritual que imparto, no solemos abordar aspectos políticos o sociales pues el trabajo más urgente es, básicamente, el personal e interior dentro de cada persona.

Sin embargo, en la última reunión se plantearon diversas preguntas sobre la situación política actual en Cataluña y España que ha culminado en la convocatoria de un referéndum para votar a favor o en contra de la independencia de Cataluña.

Me niego a dar consejos: cada persona debe encontrar su propia respuesta. Pero sí comparto una serie de criterios que nos sirvieron de punto de partida, por si os son de utilidad.

1.- El conflicto no se reduce a dos únicas posiciones, sino a una diversidad de las mismas. No se trata de un conflicto entre independentistas y unionistas, sino que se trata de algo más amplio: dentro del independentismo hay mucha diversidad, igual como también dentro del unionismo hay varias sensibilidades: los que desean que todo siga igual, los que desean una recentralización del poder… también hay personas que defienden el federalismo en el cual también hay diversas opciones: algunos defienden un estado federal, pero argumentan que para que dos pueblos se federen voluntariamente deben ser previamente iguales e independientes y otros creen que eso no es necesario…

Lo dicho: no son dos posiciones sino múltiples.

Además, atravesadas por otras visiones sociales confrontadas: unos defienden la legalidad, otros la legitimidad… unos creen que la soberanía reside en el pueblo de Cataluña, otros creen que residen en la totalidad del pueblo español, mientras que otros creen que la soberanía reside en las instituciones…

Reducir esta multiplicidad solo a dos o tres posiciones sería un error. Os invito a querer descubrirlas todas en la medida de lo posible y a actuar con prudencia reconociendo nuestro saber parcial y limitado.

2.- En este punto, lo fundamental es desear entender las diferentes posiciones. Me parece fundamental renunciar a querer tener razón y, en cambio, trabajar para procurar entender las razones de todas y cada una de las partes. Cada parte tiene o cree tener una parte de razón. Si queremos ser ecuánimes, renunciemos a querer tener razón y busquemos entender las razones de los demás. Naturalmente, ello no es obstáculo para que cada persona tome su posición personal. Lamentablemente, algunos medios de comunicación parecen haber perdido gran parte de la objetividad y parecen más interesados en apoyar alguna visión concreta que en querer ofrecer luz a la sociedad. A veces, pueden desinformar en lugar de informar.

3.- Invito a tratar de comprender que cada persona siempre hace lo mejor que puede y actúa en función de su visión del mundo. Hay personas que pueden estar muy equivocadas e, incluso, heridas o cegadas por el odio o similar, pero siempre actúan pensando que tienen razón. Creen tener razón. No actúan haciendo el mal sin razón. Pueden estar equivocadas, pero creen tener su razón.

Y ante esto, ¿cómo y cuándo actuar?

1.- Te invito a ACTUAR cuando tu acción sea útil: sumemos en lugar de restar. Si tú puedes hacer una acción que sume, actúa. Nadie puede actuar por ti.

2.- Te animo a ACTUAR si tu acción puede mejorar la realidad. Y si tienes varias opciones, actúa donde más aporte. Es decir, actúa para contribuir a mejorar el mundo y no solamente tu situación personal.

3.- Te animo a ACTUAR si tienes el conocimiento y las herramientas para abordar la situación. Si careces de las herramientas, ese es un claro mensaje que no te corresponde a ti actuar en ese punto concreto.

4.- Te animo a NO ACTUAR si lo que voy a hacer le corresponde hacerlo a otra persona.

5.- Te animo a NO ACTUAR si careces del conocimiento y/o las herramientas para abordar la realidad.

6.- Una acción es tan acción como una no-acción. Siempre hay dos tipos de resultados: internos (siempre se producen ya sean de felicidad, de paz y de amor, o de sufrimiento, conflicto, miedo o resistencia) y externos (no siempre obtenemos lo que buscamos). Aprende siempre de ambos.

7.- Te animo a ACTUAR solamente cuando puedas actuar sin odio, sin violencia física, ni verbal, ni mental. Simplemente actuando para mejorar la realidad. Ese tipo de actuación te será muy útil para aprovechar cualquier cosa que ocurra para crecer interiormente.

8.- Lo que viviremos socialmente será el resultado de nuestro nivel de conciencia. La media del nivel de conciencia de nuestra sociedad se plasmará en lo que ocurra. No podemos incrementar el nivel de conciencia de nuestra sociedad en solo unas semanas. En consecuencia, ocurra lo que ocurra en los próximos días y semanas, es lo único que puede pasar.

9.- En todo caso, es responsabilidad nuestra seguir trabajando para mejorar la realidad, es decir, trabajar a favor del mundo (con el riesgo de equivocarnos) en lugar de luchar en contra de nada. Trabajando para incrementar la conciencia, y sin pretender luchar contra “los malos” y el “mal”. Puede parecer lo mismo, pero es radicalmente diferente.

10.- Si erramos, los resultados generarán sufrimiento interno y/o externo. Si ocurre, pidamos disculpas por nuestra acción ignorante e intentemos reparar lo dañado. A la vez, intentemos encontrar una respuesta diferente, más sabia.

Ya veis, prometía hablaros de la situación política y me he limitado a dar unos criterios. Tampoco creo que sean perfectos. Pero ojalá os sean útiles en alguna medida.

Que la sabiduría, el amor y la paz sean nuestras compañeras.