Espiritualidad y dinero: reflexiones desde la cuesta de enero

Con la cuesta de enero en la puerta de la esquina, resulta especialmente complicado llegar a fin de mes. De hecho, lo mismo ocurre todos los meses, pero no es algo que nos preocupe porque, en el fondo, somos personas honradas. En realidad, es mejor ser pobre, ¿o no? Como dice el evangelio cristiano: “Es más difícil que un camello entre por el ojo de una cerradura que un rico entre en el reino de los cielos”.

Pero, en verdad, ¿esto es así? ¿realmente espiritualidad y pobreza deben ir juntos? ¿Realmente el evangelio habla de dinero? Y si no hablase de dinero, ¿de qué habla?

SIEMPRE LO CREÍMOS

La sociedad nos ha dicho siempre que, para ser buen@s, para ser espirituales, debíamos ser pobres y renunciar a la riqueza material. La pobreza se asociaba a un estado de decencia, de honradez. Por consiguiente, ser ric@ era considerado como algo malo.

¡Y nos lo repitieron cientos de veces! Que “nadie se hace rico trabajando”, que “la riqueza no puede venir de una conducta honrada”, etc. De esta forma, nuestra mente asoció que cuando hablábamos de pobreza, estábamos hablando de dinero. Como el dinero es malo (nos lo han dicho siempre, ¡recordémoslo!) y la pobreza es buena, nosotros mismos tendemos a boicotearnos para no disponer de dinero. A raíz de eso, tenemos una relación nefasta con el dinero.

NO ES EL DINERO, SINO LAS POSESIONES

Pero creo que, en realidad, las corrientes espirituales no hablan de dinero, sino de auténtica pobreza: de no tener, de saber que no poseemos nada. Es decir, de ser conscientes de que nunca hemos tenido, y por ende nunca tendremos, nada como propio. Ni tan siquiera el cuerpo…¿el cuerpo tampoco es nuestro? Efectivamente, tampoco lo es.

El cuerpo es una realidad que enferma cuando él quiere y no cuando nosotros deseamos. Si fuera nuestro, obedecería a nuestros deseos: crecer, disminuir, estar sanos, que nos creciese el pelo cuando estuviésemos calvos, etc. Pero todos sabemos que no es así y que simplemente lo habitamos, lo usamos sin que sea nuestro. El cuerpo, por lo tanto, no nos obedece, nosotros obedecemos al cuerpo: no es nuestro. Lo usamos. Lo repito: solamente lo usamos.

Lo mismo ocurre con las relaciones personales. Las personas con las que compartimos nuestra vida no nos pertenecen. Nos acompañan en nuestro camino sin llegar a pertenecernos nunca. De forma similar, no poseemos ningún bien material. Nos lo pueden robar, perder o, simplemente, dejan de ser nuestros cuando morimos.

Así pues, todo lo que utilizamos mientras estamos viviendo lo tomamos prestado. El cuerpo no es nuestro, las personas vienen y van, y las posesiones no son únicas e intransferibles. En realidad, es como si fuéramos extraterrestres “visitando este planeta”, estamos de paso.

Debemos relacionarnos con la realidad desde el desapego, desde la conciencia de no tener nada, sino solamente usar. Ahí reside la clave: relacionarse sabiendo que no tenemos nada, sino que simplemente lo usamos, gozamos de él.

EL DEBER DE CREAR RIQUEZA

Como un carousel que nunca para, si tu realidad económica es pésima te pasarás el día pensando en el dinero: “esto es demasiado caro”, “esto no lo puedo comprar”, “esto sí que es barato”, “debo ahorrar”, etc. Consecuentemente, toda tu energía girará en torno al dinero porque se convertirá en un tema que no tienes resuelto.

Solamente cuándo hagas las paces con él, cuándo descubras que la verdadera pobreza se halla en liberarse de todo, incluso del ego, te darás cuenta que existimos para mejorar el mundo. Estamos aquí y ahora para generar más riqueza, y eso se traduce en más bienestar, más cultura, más tecnología, más ternura, más amor, más comprensión, etc.

Para genera esta riqueza debemos priorizarnos a nosotros mismos, es decir, centrarnos en estar llenos individualmente porque nadie puede dar sino tiene. Por lo tanto, es necesario generar los valores que crean riqueza. Cultivando estos valores dentro de nosotros podremos cultivar la riqueza y hacer las paces con ella y con el dinero.

Existen cinco valores fundamentales que nos conducen a esta reconciliación con el dinero. Estos son:

  1. Confianza. Para tener confianza y saber despertarla en los demás.
  2. Compromiso. Hacia lo que estamos haciendo, comprendiendo que las obligaciones no existen porque siempre hacemos lo que decidimos.
  3. Lealtad. Cumplir siempre nuestros acuerdos, lealtad hacia el compromiso
  4. Servicio. Dar nuestro máximo estando abiertos a recibir. Si damos, pero no recibimos, seremos como el huerto que no acepta ser regado y ni abonado y que, al final, queda seco. El servicio, pues, se focaliza en dar el máximo, sin preocuparnos por lo que vamos a recibir, pero abiert@s a recibir.
  5. Conocimiento. Descubrir el conocimiento que nos evita sufrir.

Cuando somos capaces de dominar estos valores, la riqueza se dará en nuestra vida. Y no hablamos sólo de riqueza económica, sino también de riqueza en sabiduría, en amor, en ternura, en cultura, en sensibilidad, en relaciones, etc.

AYUDADORES QUE NECESITAN AYUDA

Muchas personas que están en el camino del crecimiento espiritual (terapeutas, maestros de reiki, profesores de yoga, maestros de meditación, etc.) les cuesta llegar a fin de mes porque siguen creyendo que el dinero es malo. No han hecho las paces con el dinero y no saben cómo generar riqueza en sus vidas en lo material. Evidentemente, mientras no se reconcilien con el dinero no podrán resolver este problema.

Nadie puede ayudar a los demás mientras necesita ser ayudado, nadie puede dar aquello que no tiene. Por ello debemos reconciliarnos con el dinero para que esto revierta positivamente en el conjunto de nuestras vidas. Si continuamos padeciendo dificultades económicas nunca podremos dar el máximo de nosotros mismos. Por este motivo, hacer las paces con el dinero debe convertirse en una prioridad.

Como dice el evangelio “al que tiene todavía se le dará más, pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene le será quitado”.

¡DÉJATE AYUDAR!

Hagamos las paces con el dinero, sin confundir el dinero con la riqueza. Para ello, te invito a ver el vídeo del curso gratuito “Cómo atraer la prosperidad” dónde, además de encontrar herramientas útiles para vivir una vida abundante y rica a nivel individual, encontrarás un enlace para descargarte el e-book “5 valores para crear riqueza”. ¡Déjate ayudar y podrás ser más útil! Haz las paces con el dinero, deja de pelarte con él.

LINK A VÍDEO: http://campus.danielgabarro.com/cursos-empresa/como-atraer-la-prosperidad