3 errores a evitar para reducir las dificultades con tus hijos e hijas

Existen 3 errores clave que, si los evitas, reducirán enormemente las dificultades en casa. Solo son 3 cosas, pero su efecto será inmenso.

1.

Si tú hijo o hija exije algo con violencia: no puede conseguirlo.

No me refiero solo a violencia física, sino también, a violencia verbal o al chantaje emocional como ponerse a llorar o similar.

Si consiguiera lo que desea con violencia, física, verbal o emocional, realizaría un aprendizaje erróneo: creería que debe usar la para conseguir lo que desea.

Evítalo y te ahorrarás muchos problemas en el futuro.

Las cosas se piden hablando y no siempre pueden conseguirse. Si usan la violencia, no las obtienen.

2.
No les evites aprender: que vivan las consecuencias de sus decisiones.

Cada acto genera unas consecuencias que permiten aprender. Algunas familias “salvan” a sus hijos/as de las consecuencias de sus actos cuando los ven apurados, tristes, llorando… ¡Grave error! Pues entonces sus hijos aprenden que no importa lo que hagan pues siempre serán salvados. Los convertimos en irresponsables. De hecho, sobreproteger a los hijos/as y salvarlos de los frutos de sus acciones es maltratarlos, pues les impedimos aprender. Evítalo y les ayudarás a crecer.

Por ejemplo, si una niña no ha hecho una tarea y la van a suspender por ello, deja que viva esa consecuencia.

 

Si le haces la tarea o la ayudas hasta la madrugada para que salve la situación, en lugar de irte a dormir como sería lo normal, le impides aprender y volverá a repetirlo. No caigas en este error.

3.
Ayúdales solamente cuando se cumplan estos 3 criterios.
  1. No ayudes a tus hijos si no te han pedido ayuda: interfieres y les impides aprender, les vuelves incapaces.
  2. No ayudes a tus hijos e hijas si lo pueden hacer solos. Tu ayuda completa su capacidad, pero no la sustituye. Si les haces cosas que ellos pueden hacer solos, los vuelves débiles y dependientes.
  3. No ayudes a tus hijas e hijos si lo que te piden le corresponde a otra persona: no ocupes el lugar de su profesor/a, no ocupes el lugar de sus amigos/as, no ocupes el lugar de los abuelos/as… dile que se lo pidan a ellos o no le ayudas a crecer.

No dudes en ayudar si te piden ayuda, por algo que no pueden hacer solos/as y que sí te corresponde como padre o madre. Eso creará una sólida tu relación con los hijos/as

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